Cuidado del agua de piscina y spa

El cuidado del agua de piscina y spa se basa en unos pocos hábitos repetibles: comprobar los valores con regularidad, corregirlos en pequeños pasos y dejar que la filtración y la circulación funcionen el tiempo suficiente cada día.
Qué comprobar con regularidad
- El nivel de cloro libre u otro desinfectante
- El pH (objetivo aproximado 7,2-7,6)
- La alcalinidad total, que mantiene estable el pH
- La claridad del agua y cualquier olor, espuma o cambio de color
Problemas frecuentes y primeros pasos
- Agua turbia: compruebe primero el tiempo de filtración y lave o limpie el filtro
- Agua verde: normalmente falta de desinfectante junto con algas; corrija el cloro antes de añadir otros productos
- Espuma en el spa: a menudo es un residuo de un producto cosmético, no solo un problema químico
- Irritación de piel u ojos: compruebe el pH y la alcalinidad antes de asumir que hay "demasiado cloro"
Cuándo pedir ayuda
Si un problema se repite después de corregir los valores, o no está seguro de la causa, conviene describir los síntomas, las últimas mediciones y posibles fotos a un especialista en lugar de seguir añadiendo productos químicos a ciegas.