Respuesta rápida: Mida primero el pH, el cloro libre y la alcalinidad, revise la filtración y solo después considere un floculante o un clarificador.
El agua lechosa en la piscina puede parecer similar en distintos casos, pero tener causas diferentes. A veces es un pH incorrecto, otras veces partículas finas, filtración débil, dureza alta o una reacción tras un tratamiento químico.
Causas más frecuentes
La turbidez suele deberse a la combinación de varios problemas pequeños. Por eso es mejor empezar midiendo y revisando la filtración antes de añadir más productos a ciegas.
- pH fuera del rango recomendado
- desinfección baja o agotada
- partículas finas que el filtro no retiene
- filtro obstruido o filtración demasiado corta
- dureza alta y calcio
Procedimiento paso a paso
Deje que la filtración funcione más tiempo, limpie el filtro y ajuste los valores. Un floculante solo tiene sentido cuando sabe que el agua está químicamente en un rango razonable.
- medir pH, cloro y alcalinidad
- hacer un lavado a contracorriente del filtro de arena o limpiar el cartucho
- ajustar el pH
- ante una turbidez leve, usar un clarificador o floculante según el tipo de filtración
- aspirar lentamente los sedimentos del fondo
Cuándo llamar al servicio técnico
Si la turbidez reaparece incluso con valores correctos y filtración prolongada, el problema puede estar en el caudal, el medio filtrante, las tuberías o la dosificación de productos químicos.
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Este artículo es una guía editorial original de Spa Pool News. Para productos químicos, equipos eléctricos e intervenciones técnicas, siga siempre las instrucciones del fabricante y las recomendaciones de seguridad.
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